Arte, patrimonio y excelencia
Una muestra única ha llegado a Madrid del 6 al 25 de octubre de 2026 en el Museo Lázaro Galdiano, Un diálogo con el Arte.
EnlaceMyriam BO
Una muestra única ha llegado a Madrid del 6 al 25 de octubre de 2026 en el Museo Lázaro Galdiano, Un diálogo con el Arte.
Por primera vez una amplia selección de joyas históricas y creaciones contemporáneas de Suárez, una de las firmas referentes en España, se exponen a través de un diálogo inédito entre piezas de alta joyería y algunas de las obras maestras de la colección del museo.
Más allá de una retrospectiva, se invita a los asistentes a reflexionar sobre el tiempo, la belleza y el valor artesanal de aquellos objetos que custodian la memoria y que se transmiten de generación en generación.
La exposición constituye un homenaje al trabajo de los maestros joyeros y a todos aquellos oficios que han acompañado la evolución de Suárez desde la apertura de su primera tienda en Bilbao en 1943. Cada una de las piezas expuestas refleja el equilibrio entre excelencia artesanal, respeto por la materia prima, innovación y conocimiento transmitido de generación en generación.
Sinfonía
Sinfonía es la nueva colección de Suárez, creada como la expresión de una nueva etapa para la Casa. La colección nace de un ejercicio de reinterpretación de su legado y proyecta la identidad de Suárez hacia el futuro a través de un lenguaje creativo renovado.
Strata: una creación Sur Mesure para el Museo Lázaro Galdiano
Como testimonio de este diálogo entre el Museo Lázaro Galdiano y Suárez, la exposición presenta Strata, una joya única creada para incorporarse a la colección del museo. Una pieza Sur Mesure que reúne tradición y contemporaneidad y que simboliza la voluntad compartida de preservar, enriquecer y transmitir el valor de la belleza.
Inspirada en la estética art déco, la joya establece un vínculo con Madrid y con la historia del museo a través de una composición que evoca la geometría de los jardines y estanques del Parque del Retiro. Dos aguamarinas reinterpretan los estanques situados junto al Palacio de Cristal, mientras una sucesión de esmeraldas rinde homenaje al verde de los jardines. La elección de la aguamarina adquiere además un significado especial al evocar a Paula Florido, esposa de José Lázaro Galdiano, para quien el azul era su color predilecto.
Un diálogo entre dos lenguajes universales
Las joyas de Suárez dialogan con obras de artistas como Sofonisba Anguissola, Juan Carreño de Miranda, Claudio Coello, Luis Paret, Federico de Madrazo y Raimundo de Madrazo, estableciendo conexiones que permiten descubrir cómo la joyería ha acompañado la evolución del arte y de la sociedad desde una mirada compartida en torno a la belleza, el símbolo y la identidad.
Cada encuentro ha sido concebido para generar una narrativa artística que trasciende la contemplación estética y sitúa a la joyería como una expresión cultural capaz de interpretar su tiempo y preservar la memoria.
El recorrido comienza en el Pórtico del museo, entrada original del palacio, convertido en un espacio de bienvenida al visitante y en umbral simbólico entre los jardines y el universo de la exposición. Una gran instalación de madera, tejido y luz, inspirada en las cajas que protegen y transportan las obras de arte, introduce la historia de la evolución de Suárez. Presidiendo este primer encuentro, la obra Pescadora, de Alberto Arrúe, establece un vínculo con los orígenes de Suárez y con Bilbao, la ciudad que vio nacer la firma. A su alrededor, una selección de joyas históricas y de nueva creación se vincula con gouaches, herramientas de joyería y objetos de taller, acercando al visitante al universo del oficio y a los procesos creativos que hacen posible cada pieza. Un conjunto que revela cómo tradición e innovación, memoria y contemporaneidad han convivido desde el origen para dar forma a una manera única de entender la alta joyería.
El trayecto continúa en la primera planta del Museo Lázaro Galdiano, donde tiene lugar el verdadero diálogo entre arte y joyería. Cada encuentro propone nuevas lecturas y revela cómo la joya, al igual que en los grandes retratos de la historia del arte, puede completar una imagen y dotarla de un nuevo significado.
Con esta exposición, el Museo Lázaro Galdiano y Suárez expresan el encuentro entre pasado y presente, entre oficio y creación, entre patrimonio y futuro.